viernes, 20 de junio de 2008

Declaracion Publica de ACA

DECLARACIÓN PÚBLICA EN APOYO A ELENA VARELA
(Cineasta, actualmente detenida en la cárcel de Rancagua)

ACA Arte Contemporáneo Asociado, hace público su apoyo a la cineasta Elena Varela (Fundadora de la “Escuela de Todas las Artes”, el “Colectivo de Cine Ojo Film”, la “Orquesta Sinfónica de Niños de Panguipulli”, ganadora de múltiples premios entre los cuales destaca el apoyo de CORFO y CNCA a través del FONDART, para la realización de su Documental “Newen Mapuche”) y exige un pronunciamiento consistente del gobierno respecto de su situación, la devolución de todo el material incautado por la Policía de Investigaciones del documental “Newen mapuche” y otros, el término de la censura informativa sobre su caso y su libertad inmediata.
Su delito: Usar la cámara de cine para investigar desde hace cuatro años el conflicto del pueblo Mapuche con las empresas forestales y el Estado, para contar la mirada, el punto de vista y las razones de la lucha del pueblo Mapuche. A la vez, mostrar la represión y el atropello a los Derechos Humanos al que son sometidos dichos actores sociales. Recopilar material histórico y desarrollar el guión cinematográfico que le sirve de base para construir la película: “Newen Mapuche”.
El castigo: Requisamiento por parte de la Policía de Investigaciones de su trabajo y objetos recopilados durante estos cuatro años (material audiovisual, grabaciones, entrevistas, material de arte, banderas de época, lienzos, afiches, material escrito, guiones, diarios, libros, entrevistas a ex militantes, dirigentes mapuches y otros). Montaje de un relato mediático, así como de un cerco informativo en torno a su detención, denigrando su labor como cineasta y documentalista, y de paso la labor de todos los trabajadores audiovisuales, inculpándola injustamente de terrorista, asaltante, etc. Brutal detención, que recuerda la CNI de los años de la dictadura, su equipo técnico detenido de la manera más oscura, oficinas allanadas, destrozos, objetos requisados y, en lo personal, Elena Varela sujeta a interrogatorios, incomunicación y amenazas a su familia, hechos que han vulnerado el derecho a la libertad de expresión consagrado en el artículo 19 número 12 de la Constitución Política del Estado y el de libertad y creación artística del artículo 19 número 25 del mismo cuerpo legal.
La exigencia: Intervenir en función de resguardar todo el material fílmico incautado, resguardar la integridad de las personas que aparecen registrados en dicho material, así como interceder por los derechos de Elena Varela como creadora para que pueda retomar su trabajo. En nombre del arte, la libertad de expresión, la dignidad de los artistas y su trabajo creativo, exigimos libertad inmediata para Elena Varela.

martes, 17 de junio de 2008

AÑO NUEVO MAPUCHE

TODOS AL WEXIPANTU ROCK!!!!

miércoles, 11 de junio de 2008

La muerte de un represor convertido en santo



La muerte de un respresor convertido en santo

viernes, 6 de junio de 2008




Declaración Pública por Elena Varela, Cineasta

La Red Ciudadana Chile País Multicultural ha manifestado siempre a la opinión pública su anhelo de construir una sociedad más justa e integral, por lo que en relación a la detención de la cineasta Elena Varela, tiene el deber moral de manifestar su gran preocupación por la forma en que se han sucedido los hechos.

Elena Varela fue detenida en su casa - productora el pasado miércoles 7 de mayo por más de 30 efectivos policiales, con extrema violencia y destrucción de sus bienes. Actualmente se encuentra en prisión preventiva en la cárcel de alta seguridad de Rancagua, acusada de pertenecer a una asociación ilícita para delinquir y de su supuesta participación en dos asaltos violentos ocurridos en 2004 y 2005. Hechos que se encuentran en etapa de investigación y aún no resuelto por tribunal alguno, por lo que le asiste el derecho a ser considerada inocente y a un juicio justo.

Sin embargo la prensa al dar a conocer estos hechos, y las autoridades consultadas al opinar al respecto, han criminalizado de forma anticipada a su persona, e incluso cuestionado su trabajo audiovisual y profesionalismo.

Elena fue detenida mientras trabajaba en un documental sobre la explotación maderera en la Araucanía y su efecto en las comunidades mapuche de la zona, denominado Newen mapuche y que ha sido financiado por Corfo y Fondart. Todo el material registrado en casi cuatro años de abnegada labor y otros trabajos anteriores, le fueron incautados por la Policía de Investigaciones de Chile al momento de la detención, y permanece en estas manos hasta el día de hoy. ¿Porqué, si la temática del documental no guarda relación alguna con los delitos que se le imputan? ¿Qué vinculación podría tener este material con los hechos investigados?

Nos preocupa, al igual que a todos los movimientos de cineastas y audiovisualitas que la apoyan, así como amnistía internacional que hoy se ha echo parte de este caso, el que con este acto violento y confuso se mal usen las filmaciones con otros propósitos, se atente contra el derecho a la libertad de expresión y la creación artística, y se vulnere la reserva de fuente que debe proteger a los participantes de su investigación: el pueblo mapuche.

No podemos en pro de la seguridad y la democracia permitir que se mezclen ni confundan las situaciones de las personas, más aun cuando se está ante una presunta participación de otros tipos de hechos ocurridos en contexto y fechas diferentes.

Su actual proyecto investigativo, es un gran aporte al país, y el material que a ella le preocupa se pierda en este requisamiento, es obligación de las autoridades entregarlo intacto y proteger la identidad de las personas que han dado su testimonio con reserva, ante posibles represalias o persecución por sus denuncias.

Sabemos que la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, propuso al Fiscal Nacional medidas de protección del material audiovisual incautado por la policía a Elena Varela. Creemos que esta es una demanda justa y necesaria, que apoyamos plenamente, y a la vez insistimos en una restitución inmediata de los mismos, como debe garantizar un estado democrático a cualquier tipo de expresión que no constituya delito.

Quienes vivimos en Chile, tenemos derecho a conocer los distintos hechos interés en todas sus dimensiones. Reportajes documentales como éste, nos dan la oportunidad de conocer los hechos desde la otra perspectiva, aquella que no sale en los medios formales de comunicación.

Conocer la voz de los pueblos de Chile es reconocerlos en su diversidad, su riqueza cultural, sus identidades, el conocimiento local, sus derechos.

En ello trabajaba Elena.

lunes, 2 de junio de 2008

Patricio Guzman sobre Elena Varela


DOCUMENTAL Y DEMOCRACIA


Por Patricio Guzmán

Si un director de documentales resuelve hacer una película sobre el movimiento palestino Hamás y para hacerlo recibe subvenciones o recursos económicos de varias cadenas de televisión de Estados Unidos o Europa (dinero público o privado) está en pleno derecho de filmar el proyecto cinematográfico que ha concebido sin tener que dar explicaciones a nadie y menos ser acusado de malversación de fondos, agredido, humillado y encarcelado como le ha ocurrido a la cineasta chilena Elena Varela por filmar a los mapuche, que no poseen ni remotamente las armas y las ideas de Hamás.Esta misma libertad de imagen vale para los documentalistas que están haciendo películas sobre Afganistán, Córcega, Georgia, Irak, Bolivia, Bélgica, Chechenia, Líbano, Tibet, Cachemira y muchos otros lugares donde existen movimientos de reivindicació n nacionalista, ya que el papel del cineasta que hace documentales es filmar la realidad cualquiera que ella sea.

El Estado chileno aplica una ley antiterrorista heredada del régimen de Pinochet para meter en la cárcel a Elena Varela por hacer una película documental que denuncia el robo de tierras y los malos tratos de que han sido víctimas los mapuches desde la creación de la República de Chile y antes por los españoles. La operación es sostenida por un gobierno débil que no hace nada; deja que las cosas continúen adelante haciendo oídos sordos.

Hace dos años la policía mexicana golpeó, robó, vejó sexualmente, encarceló y después expulsó del país a otra documentalista chilena, Valentina Palma, por estar filmando la represión policial en una comarca cerca de la capital. En aquella época encontré personalmente a la ministra de cultura, Paulina Urrutia, mientras acompañaba a la presidenta en la ciudad de Madrid. Le entregué un sobre con todos los antecedentes del caso, pero no pasó nada. El gobierno de Chile no pudo reclamar nada al gobierno mexicano. ¿Ahora pasa lo mismo con Elena Varela? ¿Quién tiene las pruebas de que Elena Varela es asaltante de bancos o guerrillera como dicen las autoridades de la justicia? ¿Por qué se la mantiene presa e incomunicada? ¿Por qué la policía actúa como si detrás del documental de Elena Varela se escondiera un complot de alcance nacional? ¿Es que en los profundos bosques mapuches se oculta un ejército de liberación que está preparando el asalto a Santiago? ¿Cómo es posible que la policía use las imágenes de Elena Varela para acusar más tarde a los participantes del documental como delincuentes? ¿No tienen ellos derecho a expresar sus ideas?

Todo ello deja al desnudo una alarmante falta de libertad de expresión, revela unos procedimientos de la justicia y unas fuerzas del orden público que usan métodos propios de una dictadura y no las vías de un país democrático. ¿Cómo es posible que no seamos capaces de terminar con las conductas dictatoriales en un país que se considera moderno y dinámico, soberano y con un estado de derecho? Me indigna que esto ocurra en mi país; mi indigna como cualquier demócrata en cualquier parte del mundo. Me sumo a las exigencias de mis colegas cineastas: libertad para Elena Varela y la devolución de su material.

Patricio GUZMAN

París, 30 de mayo 2008

martes, 27 de mayo de 2008

la noche de los tios

Entrevista en vivo en ccpachamama,
noche de despedida, 15-5-08. Foto de Diego Fermepin
La Noche de los tios (cronica de bienvenida)
Luego de dar tres vueltas sobre si mismo al ritmo de la música don Lalo me dice ¿¿Ve que la vida es linda??
No recuerdo haber afirmado lo contrario pero le sonrío y dejo que me bese la mano. Es la quinta vez que lo hace esta noche y no quiero que pase de la risa al llanto, como viene ocurriendo desde hace un rato. Don Lalo, es uno de los muchos indigentes que habitan la Plaza Echaurren, lugar de fundación de la ciudad de Valparaíso, hoy dormitorio al aire libre de los abandonados de siempre. Lalo está eufórico y baila y no puede creer lo que sus ojos ven, parlantes, micrófonos, cables, amplis. Tampoco da crédito a lo que sus oídos escuchan, el rock,n roll impetuoso de Perro Verde, encargados de abrir el show esta noche, el último de una serie de conciertos gratuitos en plazas públicas organizado por la banda local Afeitando la Comadreja, quienes han tenido la gentileza de invitarme a compartir escenario apenas se enteraron que venia por estos lados.
Por mail hemos hecho los contactos y por mail también hemos decido dedicar la tocata a Elena Varela, la documentalista presa por investigar el conflicto mapuche. Hace tres días que he llegado a Chile y todavía no entiendo cómo ocurrió semejante aberración, de la que me enteré vagamente a través de un video de una conferencia a puertas cerradas subido a Youtube por algunos de sus colegas documentalistas. La prensa chilena ha guardado del caso un silencio vergonzoso.
Don Lalo por supuesto, no sabe quien es Elena Varela, pero agradece al cielo con un trago de piscola que mama de una botella de plástico que saca de una de sus bolsas, que esta noche nosotros estemos aquí.
Perro Verde descarga rock puro y duro y “los tíos”, como hemos dado en llamarles a los dueños de casa, vacilan campantes los temas al borde de la pileta sucia que corona la plaza. Temo que alguno se caiga, pero mis temores no se hacen realidad. Los muchachos conocen su territorio.
Poco a poco se han ido acercando al escenario, como entendiendo en la marcha que este show es un regalo para ellos. Alguien pide una cumbia. Otro lo hace callar por desubicado.
Lalo me dice muy cerca del oído y a propósito de nada “Es que a mi me gusta tomar”, ¿no me diga? Le contesto. Se caga de risa y me pide que le cuide las bolsas porque tiene que ir a orinar. Se demora en decirlo, le da vueltas, ocupa eufemismos. Le digo que vaya no más que yo le cuido sus pertenencias. Este señor me trata como si yo fuera Lady Di.
Perro Verde termina con una tremenda ovación y con una motorista que irrumpe de pronto y se lleva al vocalista calle abajo.
A la plaza han llegado ya muchos adolescentes de diversas tribus urbanas, cual de todos mas esmerados en su look. Como soy vieja no distingo, pero me gusta el desfile de rarezas. En el intermedio una chica de chaqueta de charol rojo me dice que me conoce, que le gusta mi poesía, luego me cuenta que habla con Dios y que el mismísimo le indicó que era aconsejable que viniese esta noche a vernos.
Es mi turno. Me presenta Karen, vocalista de la Comadreja y quien es la principal responsable de mi presencia esta noche en este lugar. Pese a una aguda sordera producto de una gripe galopante que me aqueja desde que pise territorio nacional, logro descargar mis palabras y también mi consigna. En primera fila, muy cerca, los tíos me miran y me calan desde el punto mas profundo de sus ojos ahogados en alcohol. Una vez fuera del escenario ya no es sólo Lalo el que me sigue, ahora tengo tres gentiles señores que toman mis manos para besarlas, eso si siempre “Con mucho respeto señorita”.
Para cerrar los anfitriones despliegan lo suyo. Violeta toca la batería descalza pese al frío que esta comenzando a tomar la noche y se rie de un tío que le dice que si no toca bien se lo va a hacer saber después.
Es la primera vez que escucho a la Comadreja y me recuerda la fusión de jazz y rock de grupos que yo escuchaba en los lejanos ochenta como Fulano. “Esto es lo mas sublime que he escuchado. Son muy buenos músicos todos” dice entre bajo unos bigotes tipo Stalyn, Luis, otro de los tíos. Lo dice adoptando tono y gesto de crítico de arte.
Al borde de la pileta baila ahora agitando un pañuelo de aseo el cuidador de autos, un indigente que tiene un retraso mental y problemas en las piernas. Cuando se cansa se acerca y me cuenta que toda su vida vivió en la calle, “soy botado yo señorita”. Me toma del brazo y dice que le gustaría mucho tener una chaqueta como la mía. Le contesto que no puedo regalársela, pero a cambio le puedo dar un cigarro. Me responde que no fuma. Me cuenta a continuación que duerme en un hogar del ejército de salvación, que la cama generalmente es cómoda y caliente. Me comenta que ahí puede desayunar, almorzar tomar onces y hasta cenar si llega temprano. Sin embargo llora, al igual que don Lalo, “el cojo” llora después de soltar una risa.
El concierto ha terminado y todos estamos emocionados. No paso nada de lo que temíamos. Nadie nos agredió, nadie nos robo nada, nadie se cayó a la pileta. No hubo golpes, ni riñas, ni botellazos, ni siquiera malas palabras. Nadie me toco mas que las manos con un beso. La policía no intervino. Ningún paco armado se acerco a la plaza en ningún momento. Algo debe andar mal bromeo. Todos reímos. Hay que desenchufar. Los tíos, se acercan a dar abrazos a quien los reciba, quieren ayudar, se enredan, les decimos que gracias que mejor lo hacemos nosotros. Alguien comenta que tiene un hambre bárbara, el cojo dice fuerte para que todos escuchen que podemos ir al ejército de salvación que ahí dan comida súper buena cuando tienes hambre.

lunes, 19 de mayo de 2008

Por una prensa libre, libertad a Elena Varela



Carta desde la Cárcel de Rancagua
Elena Varela, cineasta y directora del documental Newen mapuche envió una carta a las autoridades del ámbito cultural y del fomento de la industria audiovisual en Chile. Por los hechos acaecidos que han significado su detención y que hasta el momento no se conoce una declaración por parte de Elena, nos parece adecuado que esta carta sea conocida por la comunidad nacional e internacional. Les pedimos que luego de leerla puedan hacerla llegar a sus conocidos y romper el cerco comunicacional que se ha tendido alrededor de su detención.
CARCEL DE RANCAGUA, 14 DE MAYO DE 2008.

“A: Paulina Urrutia, Carolina Leiva, René Inostroza, Arturo Barrios, Leonardo Ordoñez (CORFO).

Señores:
Consejo de la Cultura (CNCA) y Fondo Audiovisual (CORFO)
Presente

Estimados, les escribo desde esta cárcel siniestra y fría, donde no hay árboles, ni flores, ni poesía, ni música, ni cantos. Un lugar donde ha vencido el cemento y las alambradas. Es difícil para mí poder relatar lo que me está sucediendo.

Hace años, desde que comencé a darme cuenta de que existían las cosas hermosas de la naturaleza y las creadas por el hombre, me enamoré de la música, la poesía y el cine. Pero no sólo existen estas cosas sabrosas de la vida. También hay injusticias, hay historias tristes en nuestra humanidad. Hay un espacio de Chile que ha sufrido y ha sido castigado, hay verdades en otros mundos, hay memorias que se olvidan.

En los últimos diez años estuve luchando por la educación artística, por generar espacios de participación y expresión cultural. Fundé la “Escuela de Todas Las Artes”, el “Colectivo de Cine Ojo Film”, la “Orquesta Sinfónica de niños de Panguipulli” y la “Productora de cine Ojo Film”. Realicé muchas creaciones y eduqué a muchos jóvenes, niños y adultos. Fui encargada de cultura en Pucón y muchas otras labores artísticas.
En mi creación he buscado las historias de grupos sociales y político que ha sufrido el atropello en derechos humanos u otro tipo de proceso político, cultural y social. Por mi cámara han pasado todo tipo de actores sociales, personajes, algunos perseguidos antes y ahora.
Porque soy documentalista, soy cineasta, y soy artista.

Creí que el haber participado en el Consejo de la Cultura y en el Fondo Nacional Audiovisual, en democracia, me permitiría mostrar otros mundos, y que de verdad tenía este apoyo. Pero aquí estoy perseguida, inculpada y detenida de cargos que no he hecho. Lo que en verdad he realizado es la búsqueda de memoria, la razón de la lucha de muchos grupos sociales y lo he realizado junto a muchos otros profesionales del área audiovisual y a través de fondos CORFO y CNCA.
Hace cuatro años que investigo el conflicto del pueblo Mapuche con las Forestales y con el Estado, cosa que ha sido muy difícil, por una parte exponerme y entregarme a sus pensamientos y a sus creencias para contar con su mirada, su punto de vista y su razón. Creo haber comprendido esto y por otro lado, la inmensa represión que se ha sometido a sus actores sociales. Yo en medio de esto he logrado recopilar material histórico y realizar un relatado guión cinematográfico construyendo la película cuestionada: “ NEWEN MAPUCHE”.
Este proyecto ha pasado por distintas etapas en su creación; primero CORFO lo apoyó en el 2005. Hoy su tráiler está en página web de CORFO.
Creo en mis capacidades artísticas y concursé al Fondo Audiovisual con el apoyo de destacados profesionales, documentalistas y cineastas, por lo que sé que mi proceso de haber ganado el fondo Audiovisual es algo conquistado con esfuerzo y perseverancia y con mucho amor, porque no decirlo.
Sin embargo, hoy día mis registros audiovisuales, que reúnen la acumulación de historias, testimonios y relatos realizados durante todos estos años han sido requisados por la Policía de Investigaciones, perdiendo mis materiales audiovisuales y exponiendo a muchos entrevistados que han relatado su experiencia, puntos de vista, testimonio e historia en estos documentales. Todo material escrito en investigación de proceso de personajes e histórico, grabaciones y guiones, han sido requisados por la Policía de Investigaciones, los que han montado un relato mediático, ofendiendo mi trabajo y a los trabajadores audiovisuales que han trabajado o laboran conmigo actualmente, inculpándome en calidad de terrorista, asaltante, exmirista y otros cargos por lo cual se me imputa.
Por esto, dudo de la forma y utilización que harán con éstos relatos históricos, ya que están siendo utilizados en mi contra para involucrarme con una historia que ellos no han podido resolver.
Mi detención ha sido siniestra, cual CNI en los años de dictadura, me han interrogado, me han amenazado con mi familia, han dado un montaje mediático denigrando mi labor como cineasta y documentalista.
En mis creaciones queda plasmado mi talento y mi fuerte dedicación en lo que realizo.
Por otro lado, mi equipo técnico fue detenido de la manera más oscura, nuestra casa productora fue allanada, por lo tanto destrozaron y se llevaron muchas cosas.
Yo he sido hasta ahora incomunicada sin derecho a leer, ver noticias y muchos otros derechos.



ELENA VARELA Y GRAVES VIOLACIONES AL TRABAJO DOCUMENTAL

Elena Varela, documentalista, fue detenida el 7 de mayo en Licanray y
acusada de “asociación ilícita par delinquir y de dos delitos de
robo con violencia”.

Elena Varela se encontraba realizando un documental llamado Newen
Mapuche con fondos concursables otorgados por el Fondo Audiovisual, -
su temática es el conflicto mapuche con las empresas forestales-.
Este documental, iniciado con posterioridad a los delitos que se le
imputan, ha cumplido los requisitos establecidos por el Fondo
Audiovisual.

Es el tercer caso de detención en los últimos dos meses de
documentalistas que registran el conflicto declarado entre las
empresas forestales que producen, - en los hechos -, una terrible
agresión ambiental en Arauco y Malleco y los mapuches que defienden
su derecho a vivir dignamente en sus territorios ancestrales. Dos
periodistas franceses, Christopher Cyril Harrison y Joffrey Paul
Rossj, fueron detenidos el 17 de marzo pasado en Collipulli, mientras
filmaban a un werkén. La policía requisó los equipos de filmación,
así como las cintas que contenían el trabajo realizado hasta ese
momento. Aunque hubo un intento de expulsión, el consul francés
evitó que eso ocurriera. Dos días fueron agredidos en la calle junto
al werkén por un grupo de doce personas. Algo similar ocurrió el
sábado 3 de mayo con Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, dos
documentalistas italianos, en momentos en que hacían un registro
audiovisual de una movilización mapuche en un predio de Forestal
Mininco, reivindicado hace casi dos décadas por la Comunidad Chupilko.

Coincidentemente con los casos anteriores, el material de cámara, los
archivos y documentos pertenecientes a la producción del documental
Newen Mapuche fueron incautados por la Policía de Investigaciones.
No hay razón alguna para que el documental Newen Mapu Che sea
vinculado a los "supuestos" delitos anteriores de Elena Varela.
Denunciamos la incautación de sus registros como una grave violación
del derecho de autor. Atropella también gravemente el deber ético
del documentalista, y por ende de la institucionalidad del estado, de
proteger contra usos indebidos los testimonios registrados durante el
proceso documental.

Es esencial que todos los chilenos exijamos respeto al trabajo
periodístico y documental en general y particularmente a aquel que
intenta amplificar la voz de las comunidades mapuches hasta ahora
silenciada por los medios y el estado.

Debemos exigir para Elena Varela un juicio justo, la presunción de
inocencia y la libertad mientras dure el proceso. Exigir también la
continuidad del documental Newen Mapu Che, su desvinculación de los
supuestos delitos de que se la acusa y el respeto integral a su
derecho de autor para todo el proceso de creación. Y por último la
devolución de todo el registro documental, archivos y documentos
incautados y la prohibición de que sean manipulados, revisados y
usados por terceros.

Debemos respaldar además la forma en que actualmente el Fondo
Audiovisual asigna recursos a producciones audiovisuales. Se trata
de un instrumento transparente que asigna los premios, bajo criterios
técnicos y artísticos, dejando de lado consideraciónes políticas y
policiales. Por lo tanto, debemos rechazar la pretensión manifestada
por autoridades de Gobierno y Parlamentarios de oposición de
solicitar antecedentes penales a los postulantes a fondos de cultura .

Debemos exigir un pronunciamiento formal y público de parte del
Gobierno y del Consejo de las Artes y la Industria Audiovisual que
incluya la defensa integral del trabajo periodístico y documental, de
los derechos de autor involucrados y de la privacidad de los
materiales audiovisuales registrados durante su realización.

En los próximos días diferentes organizaciones lideradas por la
Plataforma Audiovisual de Chile impulsaran acciones y movilizaciones
incluyendo recursos de amparo para proteger a Elena Varela y su
trabajo documental.

Llamo a todo nuestro equipo de investigación y realización, amigos y
compañeros de ruta documentalistas, a realizar todas las acciones que
estén a su alcance para lograr este objetivo.

Francisco Gedda

viernes, 8 de febrero de 2008

carta desde chile:
(Columna publicada todos los viernes en el blog el epigrafe)


Hola amiguitos!!!!¿como estan sus vidas?Yo aun en Chile, haciendo las maletas, lista para partir, no se por cuanto tiempo, ni se mucho para que, solo se que vuelvo a los buenos aires, ciudad que tantos buenos momentos, como buenas borracheras y buenos polvos me ha dado.Dejo atras a mi Santiago no menos querido, a una familia donde la neurosis y la anorexia son deportes muy practicados y a un selecto grupo de detractores literarios que consideran que mi nombre debería borrarse de todas las bibliotecas públicas del pais y que mis libros debieran ser quemados, ojala junto a mi sucia humanidad, en una pira ejemplar. Son conservadores los chilenos, no sé si se los habia comentado antes.Sin embargo me gusta venir cada tanto y hacer quilombo, tal vez justamente por que se que luego voy a partir minutos antes que la turba justiciera me alcance con sus cruces.Estuvo entretenido este verano. Les voy a contar algunas cosas que me sucedieron de este lado de la cordillera. Lo primero, al llegar luego de agradable aunque extenso viaje en bondi de cerca de 25 horas fue encontrar todas las tinas de la casa llenas hasta al tope de agua y en el patio una ruma de botellas de gaseosas llenas del mismo vital elemento. Por un momento pense que mama siempre tan pia, habia cambiado su antigua militancia por la virgen del carmen y ahora era devota de la difunta correa y preparaba una suerte de ritual del agua, para la prosperidad, lavar el aura o que se yo. Pero no. Mi sobrina, la javi me saco de mis cavilaciones y me dijo que la lela (mi madre, su abuela) tenia desde una semana todos los receptaculos de la casa llenos de agua porque en las noticias venian vaticinando desde hacia dias un terremoto, cosa nada rara por estas tierra, como sabran, emplazadas justo en medio de una de las cicatrices mas grandes del planeta.Luego de un par de llamadas y visitas a algunos conocidos me di cuenta que la paranoia terremotera era general en Santiago y que aparte del calor, el stress navideño y los preparativos para recibir el 2008, la gente cargaba con el miedo a morir tragada por la tierra.¿Sabian ustedes que según las estadisticas un chileno de edad media (50 años) ha vivido al menos un gran terremoto en su vida?A mi me toco del del 82. Fue un dia domingo, yo tenia 11 años (disculpen si me quito la edad pero es que con los numeros soy muy imprecisa) y estaba sola con mi hermana y mi abuela y el anibal un perro pequinés mas feo que el mismo demonio. Esa tarde vi el pavimento abrirse como si fuera un queque en el horno y las parades de la casa se doblaban como chicle. Fue la primera vez que vi a mi mama llorar en un legítimo ataque de nervios cuando llego a casa tres horas despues del movimiento. Durante algunos años me quedo una reaccion como de desmayo cuando temblaba levemente, cosa que tambien ocurre con frecuencia por aca.Pero este verano no temblo ni terremoteó, a cambio, la naturaleza prodiga en desastres en estas latitudes, nos activó el volcán Llaima, una linda montaña del sur de Chile a la que suelen ir de excursión europeos incautos.Durante dos semanas el Llaima se comportó como el vesuvio, tirando a los cielos baba volcanica, fuego y cenizas y dejando a todos quienes pensabamos ir de vacaciones a disfrutar de la selva fria, con los crespos hechos.Como si eso fuera poco y para completar el cuadro, a comienzos de enero la policía chilena, siempra tan civilizada, mata en un enfretamiento con comuneros mapuches a Matias Catrileo, prendiendo de esta manera la mecha de una bomba incendiaria que desde nuestra constitucion como pais, ha estado siempre en latencia. Pueblo bravo el mapuche, las cosas no quedarian asi.Yo estaba en una lectura ese dia, esa noche, en el Centro Cultural Manuel Rojas, compartida con tres muy buenos escritores, Alejandro Zambra, Jaime Pinos y David Añiñir, estaba muy contenta porque habia un tipo guapísimo que me miraba como "diciendo, nena ¿nos encerramos en el baño?". Cuando de repente sube al escenario Añiñir, y pide un minuto de silencio por el asesinato de Catrileo. Para que ustedes se hagan una idea mas o menos, para gran parte de la población la muerte del joven comunero fue equivalente a la muerte de los piqueteros en el puente saavedra, asi de feroz.Pero como los chilenos perdimos hace rato ya el nervio para la reaccion ante nada que no sea una deuda, (herencia del pinochetismo), la mayoria pesco sus bartulos, boto el agua de las tinas (pasada la alarma telúrica) y se fue a la costa.Pero el sur hervía. Luego de la muerte de Catrileo se sucedieron una serie de asaltos a fundos y propiedades de empresas que ocupan hoy los llamados territorios usurpados. El gobierno no hayo nada mejor que mandar a la zona un contingente demencial de fuerzas militares y policiales, lo que se llamo la militarizacion de la Araucania. !Chuchas pensaba yo de guata al sol en la piscina de un amigo! !Se nos viene un segundo Chiapas!La prensa, en su totalidad de derechas, opto por el silencio, en tanto por internet aparecian sin sesar nuevas noticias de la guerra muda que se desataba en el sur. A mi, que llegue tarde a todas las revoluciones del siglo veinte, me dieron unas ganas tremendas de tomar fusil, compañero e irme a la selva, senti en mi pecho una inflamación de rabia y deseos de justicia social, y ese cosquilleo que da cuando uno esta frente a algo grande, cuando se vislumbra una causa en el horizonte.En medio de toda esa agitacion social aparece la chepa, Patricia Troncoso, una señorita muy especial que luego de querer ser monja se dio a la causa indigena. La Chepa estaba presa por participar en la quema de un fundo, proceso nada de pacífico que los mapuches emprenden contra tierras que fueron antes de la comunidad y que hoy son de grandes y poderosos señores. La cosa es que a la chepa le habian aplicado la ley antiterrorista, una aberración legal, heredada tambien del innombrable, y tenia una condena como por diez años, sin salidas, sin beneficios, sin clemencia ni vaselina. Y ella decidio hacer una huelga de hambre, cosa que en su periodo inicial tambien fue acallada por los principales medios de información. Pero como el pais es chico, somos pocos y gracias a dios internet existe, los videos con la chepa escuálida a los 80 dias de huelga de hambre comenzaron a llegarle a todo el mundo y comenzaron las protestas masivas en Santiago y regiones. Como soy una cobarde de primera y le tengo una verdadera (y muy justificada) fobia a la policia chilena no fui a ninguna de las marchas pero por error me tope con varias. Era dificil no toparse ya que la autoridad, siempre temerosa de la furia social, lleno de policias durante enero el centro de Santiago, entonces una iba a comprarse un helado, zapatos, ropa en liquidación y tate!, habia que salir corriendo porque llegaban los pacos, a caballo, a pie, con perros, armados hasta los dientes lanzando agua y gases lacrimogenos. Yo uso lentes de contactos porque soy ciega como un topo asi que imaginense. Ademas me quebro una uña y es una tragedia.Entonces con unos compañeros performeros y poetas hicimos las jornadas pro patricias troncoso, en la caja negra, un colectivo de vagos (perdon de artistas) con los que comparti años de experiencias esteticas. Le pusimos "poeticas del hambre cuerpos de la resistencia", estuvo lindo, fue mucha gente y los pacos , ¡Ho milagro veraniego! no llegaron y a mi me reactivo la vena social que la tenia medio adormecida. Con tanto fervor militante hasta se me olvido coger, (o sea...no se me olvido del todo, pero no fue ya la prioridad numero uno) se me fue completamente que era ninfómana, lo que presumo significa que la cosa no es hormonal, tampoco genética (mi madre es una santa como ya les comente) deber ser entonces social. Sí, a esa a la conclusion a la que llegué, la ninfonania me ataca cuando no tengo ninguna pasion social donde encausar mis energias. Hice un gran descubrimiento. Yo hasta habia pensado hacer terapia este 2008 para superar los bochornos que esta mania me trae como consecuencia. Ahora sé que mejor me recluto en alguna ong, es mas barato y se conoce gente.En el plano personal, me reencotre con el amor de toda una vida quien luego de trabajar durante 10 años en un paraiso financiero y hacer dinero como malo de la cabeza, volvio a Chile y puso un negocio muy particular, puso un prostibulo de lujo. Se los juro, un night show, con putas de verdad, sin licencia de ningun tipo, y con clientela top. Esas cosas solo me pasan a mi, pense cuando me entere. El reencuentro fue igualmente un lindo momento, él estaba gordo, cocainomano y habia perdido el interes por el sexo. Conversamos toda una noche y un dia sin parar. Contrario a mis pronosticos no vendi ni un puto libro ni nadie me compro un dibujo, ni un collage ni un chicle siquiera.Me enteré de pasadita que debo dejar la casa habito en el gran bbaa porque el dueño econtró una mejor oferta. ¡Ya nadie quiere a los hippies! Asi que bueno, aqui estamos otra vez pensando seriamente en ir al Africa a curar enfermos. Por el momento me encuentran en el pacha, cerquita de la barra, generalmente.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Contingencia Sicodélica

Pintura, drogas y Glam rock

Escaso registro queda, nada en Myspace o Youtube, que dé fe de la existencia del movimiento artístico más excéntrico y legendario de la plástica nacional. La llamada Contingencia Sicodélica que remeció en plenos 80 aulas intervenidas, botó techumbres en lisérgicas escapadas y animó las fiestas mas concurridas por la policía de la época. Aquí su historia nunca contada por tres de sus integrantes originales.

Por Eli Neira

Corría la década de los 80, bajo circunstancias políticas y sociales ya por todos conocidas y un panorama ampliamente descrito; los Prisioneros rompían basureros en San Miguel, el Gobierno Militar recrudecía la represión, los pobladores en las calles recrudecían la resistencia y el toque de queda hacía de la vida nocturna una peligrosa aventura sin igual. Poco o nada había para hacer en las universidades tomadas por los militares. En esa cochambre se incubó en los patios de la Escuela de la Arte de la Universidad de Chile uno de los movimientos artísticos mas extravagantes de los que tenga memoria la plástica chilena, la llamada Contingencia Sicodélica.
Entre drogas, ocio y discusiones eternas sobre arte, política y cultura pop los entonces estudiantes de la carrera de artes visuales Hugo Cárdenas, Rodrigo Hidalgo, Carlos Araya “Carlanga” y Mauro Jofré, un buen día se dieron cuenta que básicamente pensaban lo mismo acerca de estos coyunturales temas y decidieron fundar un movimiento artístico y social que al que llamaron Contingencia Sicodélica.
“Teníamos la mismas ganas de parar de escuchar folclor chileno y cantautores llorones de principios de los ochentas y también estábamos en absoluta oposición a la cultura militar, derechista, conservadora y ultra católica que proponía el otro lado de Chile. Queríamos hacer una mezcla nueva para ese momento, el rock, el carrete, la política y la creación pictórica. De ahí viene el nombre de Contingencia Sicodélica. Nuestra manera se aparentaba mas al espíritu Dada que a un partido politico”; cuenta desde Paris Carlos Araya Carlanga.
“Básicamente fuimos cuatro los fundadores y los que no faltábamos nunca a las reuniones y quiénes creamos las bases del movimiento y los conceptos de cada intervención. Pero como toda tendencia, con el tiempo se fue sumando gente con gran aporte”, comenta Mauro Jofré de visita en Santiago.
“También colaboraron Pablo Domínguez, hoy exitoso pintor, la Pancha Núñez, gran escultora, TV Star, líder de la banda “Los Dada” y pintor, muerto en un accidente el año 87, Miguel Conejeros, de la banda Pinochet’s boys y músico electrónico con el nombre de Fiat 600, hoy radicado en Barcelona, Charly boy, pintor y andinista, Miguel Hiza, músico, pintor y escritor que luego sería el cantante de Parkinson (donde colaboraron Conejeros e Hidalgo), actual productor televisivo.....aparte de esos hubo algún otro con los que colaboró ocasionalmente” detalla Hugo Cárdenas.
Si hubiera un manifiesto estético que resumiera los principios fundacionales de la Contingencia Sicodélica, éstos serian, odio a Pinochet por sobre todas las cosas, la pintura y la música como instrumentos de liberación, la moda por sobre la tristeza y las drogas y el rock`n roll como estilo de vida.
“Nuestro estilo era Punk. Aunque en ese tiempo nos sentíamos new wave. Tirábamos frases en entrevistas como “por amor pegamos” por ej; o un comic del Hugo: “Contingencia Sicodélica Strikes Again”; un proyecto de revista, con mucho estilo, del Hugo con el Rodrigo, llamada “Eraserhead”. Exposiciones Carlanga-Mauro en el Cultural Mapocho, a lo transvanguardia alemana, donde además hacían escena “The Alicats”, con Miguel Conejeros, Tan Levine y Carlos Cabezas”, recuerda Mauro.
“Era mas bien un anarquismo callejero relacionado 100% con la ideología punk: no creer en nadie mayor de 30, hágalo ud. mismo, la sociedad esta podrida y cosas por el estilo...”, puntualiza Cárdenas
“No nos tomábamos en serio nada, podíamos morir al otro día, lo nuestro era una actitud de vida mas que una obra concreta, creíamos en la moda mas que en la política a la antigua, o mas bien creíamos que era posible una actitud política y rockera, glamorosa y anti pinochetista. No nos interesaba el discurso académico del arte por entonces cargado al conceptualismo. Éramos pintores por rebelión”, explica Carlanga.

Murales y asados

Asi las cosas, más pintores que “instaladores”, más punk que comunistas y más anarquistas que cualquier otra cosa, estos chicos que salían a la calle en las protestas pero con peinados Glam y que hacían apología de la droga en cada fiestas a donde invariablemente llegaba la policía, aglutinaron a su alrededor una tropa lo suficientemente grande y creativa como para formar un núcleo luminoso del under que por entonces se multiplicaba como un cáncer por las mamas de un Santiago blindado.
Como era de suponer, rápidamente la Contingencia, expandió sus ondas creativas más allá del Campus Las Encinas y entraron en contacto con otros grupos y puntos de reunión de la época .
Aparte de las peligrosas fiestas, los regulares asados y pichangas, considerados por los miembros del movimiento como actividades artísticas de la más legitima índole, según cuenta Mauro Jofré, tuvieron una intensa actividad plástica y cultural, como muralistas ocuparon las paredes de la escuela de arte de la Universidad de Chile, hicieron nueve murales en el Galpón Matucana 100, relatando su personal versión de la historia del hombre:
“Al mismo tiempo creamos los telones de fondo para el grupo los Pinochet Boys y Carlos Calor. También ganamos el premio de pintura de la bienal underground , organizada por Vicente Ruiz” cuenta Carlanga.
“Como Contingencia Sicodélica debutamos con una expo de pintura y cómics en la Galería Bucci, donde también hubo recitales de Hidalgo, Conejeros, Hiza, los Dada. También se participó como muralistas en el primer encuentro de arte punk en la calle el Aguilucho, donde tocaron los Pinochet’s Boys y Los Dada junto a otros grupos de la época....”, recuerda Cárdenas.
“Enrico Bucci nos entrego su galería muchas veces para nuestras ideas, y nosotros compartíamos con otros ese espacios. Era un sub arriendo artístico. El Garage Internacional Matucana 10, era otro de los lugares comunes entre artistas y que fue cedido para nuestra intervención”, agrega Mauro.



Líos con la Ley

Un punto importante del manifiesto estético de la Contingencia Sicodélica fue la defensa acérrima del consumo de drogas y la defensa de estas sustancias como parte importante del proceso creativo.
“Las drogas formaban parte del descubrimiento, de la automarginación, de la resistencia y la subversión”, dice Carlanga.
“Se consumía drogas. Una vez una compañera llego de California con ácidos para todos. En su defecto la cosa era alcohol, grapa incluso, yerba, y hasta neoprene. Muchos de los proyectos surgieron en reuniones de consumo variado”, confiesa Cárdenas.
Fueron justamente las drogas, las fiestas y el alcohol el aditivo que acompaña las anécdotas más sabrosas de la Contingencia Sicodélica:
“Me acuerdo de una vez que con toda la Contingencia tomamos LSD y luego jugamos un partido de fútbol increíble donde nuestros adversarios que eran los campeones de la escuela de arte de la época (súper deportistas y sanos muchachos) ni pudieron tocar la pelota ya que nosotros al parecer estábamos en un estado de compenetración tal que sobrevolábamos el terreno de fútbol. Resultó que al cabo de un momento, nuestros oponentes, sintiéndose tan frustrados por nuestro ballet lisérgico, abandonaron el match. Esa memorable tarde terminó con el accidente de Pablo Domínguez y Rodrigo Hidalgo que corriendo por los techos de la escuela pasaron a través directo al suelo y además del porrazo fueron inmediatamente expulsados de la universidad por la directora de entonces Gilda Hernandez. No sirvió de nada las protestas que hicimos para tratar de reintegrarlos y nuestro "combativo y muy luchador" centro de alumnos se lavo esa vez olímpicamente las manos”, relata Carlanga.
“Anécdotas hay muchas, como cuando para llegar a las fiestas nos subíamos 15 personas en un auto, o 7 en una moto, o cuando bajo los efectos del ácido lisérgico, un chofer de la micro donde íbamos se bajó, fue hacia un bus de pacos y tranquilamente los guió hasta nosotros que nos entregamos pacíficamente un poco confundidos...y ni hablar de la mítica fiesta de la calle Herrera que fue ampliamente cubierta por la prensa de la época. Fue una fiesta muy concurrida donde había tal escándalo que llegó la policía y nos llevaron a todos en cana, salvo los que huyeron por los techo. Yo incluso salí con nombre y apellido en el diario y me pasaron a fiscalía militar por agresión a carabineros. Entre los detenidos figuraban la Patricia Rivadeneira, la Jacqueline Fresard, los dos Conejeros, Milton Lu, grandes personajes”, recuerda Cárdenas.

Con los 90 llego la democracia y la ciudad cambió. Como muchos célebres lugares de la época, el galpón Matucana cerró, la galeria Bucci también y nada quedó de las obras allí desplegadas. Por su parte los muchachos, sin más años que cursar en la vapuleada Escuela de Arte de la Universidad de Chile, partieron con diferentes rumbos. Carlos Araya se fue a Paris, donde se radicó y vive hasta el día de hoy dedicando sus días al ejercicio de la pintura. Mauro Jofré hizo lo mismo pero se fue a Villarrica, donde sigue pintando bajo un cielo limpio y además hace vida familiar. Cárdenas también continúa pintando y exponiendo de vez en cuando, concentrado en su taller de la calle Domeyco y Rodrigo Hidalgo, luego de la disolución de Parkinson se dedicó a la pintura y a la música de manera aislada.








Murales y exilios

Asi las cosas, más pintores que “instaladores”, más punk que comunistas y más anarquistas que cualquier otra cosa, estos chicos que no adoraban a Lennin pero sí a los peinados de los Clash, que salían a la calle en las protestas pero con una actitud Glam y que hacían en la época difícil apología de la droga en cada fiestas a donde invariablemente llegaba la policía, aglutinaron a su alrededor una tropa lo suficientemente grande y creativa como para formar un núcleo luminoso del under que por entonces se multiplicaba como un cáncer por las mamas de un Santiago blindado.
Como era de suponer, rápidamente la contingencia, expandió sus ondas creativas más allá del Campus Las Encinas y entraron en contacto con otros grupos y puntos de reunión del candente santiago nocturno ochentero.
Aparte de las peligrosas fiestas, los regulares asados y pichangas, considerados por los miembros de la Contingencia como actividades artísticas de la más legitima índole, tuvieron una intensa actividad plástica y cultural. Como muralistas ocuparon las paredes de la escuela de arte de la Universidad de Chile, hicieron nueve murales en el Galpón Matucana 100, relatando su personal versión de la historia del hombre:
“Al mismo tiempo creamos los telones de fondo para el grupo los Pinochet Boys y Carlos Calor. También ganamos el premio de pintura de la bienal underground , que era una parodia de premio oscar organizada por Vicente Ruiz” cuenta Carlanga.
“Como Contingencia Sicodélica debutamos con una expo de pintura y comics en la Galeria Bucci, donde también hubo recitales animados por los varios proyectos musicales de Hidalgo, Conejeros, Hiza, los Dada. También se participó como muralistas en el primer encuentro de arte punk en la calle el Aguilucho, donde tocaron los Pinochet’s Boys y Los Dada junto a otros grupos de la época....”, recuerda Cárdenas.
“En ese tiempo se hicieron exposiciones, murales, cómics, revistas. Enrico Bucci nos entrego su galería muchas veces para nuestras ideas, y nosotros compartíamos con otros estos espacios. Era un sub arriendo artístico. El Garage Internacional Matucana 10, era otro de los lugares comunes entre artistas y que fue cedido para nuestra intervención”, agrega Mauro.
De todas esas obras, no queda casi ningún registro. Matucana cerró, la Galeria Bucci también. Con los 90 llego la democracia y la ciudad cambió. Por su parte los muchachos ya no tenían mas años que cursar en la vapuleada Escuela de Arte de la Universidad de Chile y partieron con diferentes rumbos. Carlos Araya se fue a Paris, donde se radicó y vive hasta el día de hoy dedicando sus dias al ejercicio de la pintura. Mauro Cofre hizo lo mismo pero se fue a Villarrica a cuidar de sus hijos y hacer vida familiar. Cárdenas continúa pintando y exponiendo de vez en cuando, concentrado en su taller de la calle Domeyco y Rodrigo Hidalgo, luego de la disolución de Parkinson se dedicó a la pintura y a la música con proyectos personales.