sábado, 9 de diciembre de 2006

¿Asi que quieren polvos mis respetables lectores?

Columna publicada el 7 de diciembre ¿adivine donde? Pues en su diario La Nacion

¿Asi que quieren polvos?

¿Así que quieren polvos mis respetables lectores? , ¿Asi que no les gustó mi candidatura nudista? ¿Que no va hablar de política en estos tiempos tan modernos y calurosos? OK. Está bien, son las leyes del mercado y el mercado es el mercado, quién soy yo para oponer resistencia.
Voy a contarles mi intimidad. Procuraré divertirlos y estimular sus más oscuras pulsiones masturbatorias, todo por el módico precio.
Además quiero, anhelo legítimamente, a la karmática edad de 33 años, pagar mis cuentas y acceder a ciertos bienes. Por lo demás soy una mujer adulta, desprejuiciada que ha tenido en el pasado, que tiene actualmente y que espera seguir teniendo si San Expedito me lo permite, una intensa vida sexual. También si el cuerpo, este cuerpo pequeño y politoxicómano me acompaña en tales trotes.
A ver los señores, ¿Qué quieren que les cuente?, ¿Cuántos amantes he tenido? Pues no sé, perdí la cuenta. Como me dijo Noellia, una amiga argentina que dicho sea de paso tenía al momento de la confesión 22 años, “Mirá boluda, cuando llegué a los 200, dejé de contarlos”.
¿De cuantos hombres me he enamorado verdaderamente? De pocos, un par y también de una mujer cegadoramente hermosa. A ella no la toqué nunca.
¿Cómo me gusta hacer el amor? De todas las maneras posibles, ojalá no en la cama, ojalá de pié tras de una puerta, en la mesa después del desayuno, en el suelo, en la ducha, en la vía pública, a todas las horas.
¿Si me masturbo? Como una demente el día entero.
¿Cómo son mis orgasmos? Como explosiones luminosas y como viajes a la luna. Si estoy enamorada veo a Dios en la punta del sexo de mi bienamado.
¿Cuántos orgasmos soy capaz de tener al hilo? Dos por polvo y esa es la verdad. No soy multiorgásmica ni me interesa serlo. Me parece una ordinariez tanta alharaca.
¿Qué cosas raras he hecho en la cama? Todas las que sus sucias mentes puedan imaginar.
¿Qué cosas estoy dispuesta hacer en la cama? Depende.
¿De qué? Del socio que me acompañe. Si es un orangután, una suerte de eslabón perdido, un ejemplar del paleolítico, burdo, sucio, machista, egoísta y cabrón, ninguna. De hecho, es muy poco probable que entable algún tipo de cercanía con tales maravillas, a no ser que la soledad sea abrumadora o la borrachera me deje mongolica.
¿Qué mas quiere saber el curioso lector?, ¿Si me he acostado con mas de alguien a la vez?
¿Si uso juguetes sexuales?, ¿Si me gustan las relaciones anales?, ¿Cómo es mi clítoris?, ¿Si las hago y como serías mis felaciones? Pues léalo, léalo no mas en las siguientes entregas.

Cronicas Apocrifas, el paradigma de lo impublicable,
extenso recorrido por la incomprendida carrera periodistica de la autora mas conocida como estrella del strep tease

4 comentarios:

Anónimo dijo...

hola, no es x tirar abajo tu trabajo ni nada, pero no me interesa.

toda la suerte desde mendoza argentina. un abrazo

Anónimo dijo...

intresting::cronicas::apocrifas::
salute,
ktanous::.

Literófilo dijo...

Muy suyo, por cierto Eli, un dia te vi en tele, y yo acá desde costa rica, vaya!!

LAbarta dijo...

ME interesaría saber otras cosas. Como q define a tus amantes, q caracterizticas, más allá de lo q no los define. y de que lado sueles volver la cara? Cuanto es el tiempo máximo que puedes ver a lso ojos a un hombre cuando estas en pleno orgazmo?